LA RESACA EMOCIONAL DESPUÉS DE SAN FERMÍN
- Uxue Berruete
- 14 jul
- 3 min de lectura
¿Por qué puede aparecer la resaca emocional después de San Fermín?
No existe una única explicación, pero sí hay varios factores psicológicos y físicos que ayudan a entender por qué muchas personas experimentan una sensación de bajón cuando terminan las fiestas.
1. Desaparece un gran reforzador
Para muchas personas, San Fermín es uno de los momentos más esperados del año. La expectativa va creciendo poco a poco, haciendo que las fiestas se conviertan en un potente reforzador: una experiencia que genera placer, ilusión y emociones positivas.
Durante esos días, ese reforzador está presente de forma constante. Sin embargo, cuando las fiestas terminan, deja de estar disponible de un día para otro y sabemos que no volverá hasta el año siguiente. Ese contraste puede generar una sensación de vacío o de nostalgia.
2. Vivimos muchos estímulos a los que no estamos acostumbrados
San Fermín supone un nivel de estimulación muy superior al que solemos tener durante el resto del año. Música, ruido, personas, eventos, emociones intensas, reencuentros, actividades casi continuas...
Cuando todo eso desaparece de golpe, el contraste con la rutina puede hacer que el día a día parezca más apagado.
3. Cambiamos completamente nuestra rutina
Durante las fiestas, muchas de las obligaciones habituales pasan a un segundo plano. Dejamos temporalmente de lado horarios, responsabilidades o preocupaciones cotidianas para centrarnos en disfrutar del momento.
Cuando terminan los Sanfermines, esas responsabilidades vuelven de manera casi inmediata. Ese cambio brusco entre unos días de mayor libertad y la vuelta a las obligaciones puede hacer que la transición resulte más difícil.
4. El descanso y la alimentación también influyen
Durante San Fermín es frecuente dormir menos horas, acostarse más tarde, comer de forma menos equilibrada o consumir más alcohol de lo habitual.
Todos estos factores afectan directamente a nuestro estado de ánimo. Por eso, una parte de la llamada "resaca emocional" también tiene una explicación física.
5. La vuelta a la rutina suele ser inmediata
A diferencia de lo que ocurre tras unas vacaciones, después de San Fermín muchas personas tienen que incorporarse al trabajo, a los estudios o a sus responsabilidades prácticamente al día siguiente.
No siempre existe un periodo de transición que permita recuperar poco a poco los horarios y el ritmo habitual. Pasamos de varios días de intensa actividad social y ocio a responder correos, madrugar o retomar las tareas pendientes. Ese cambio tan brusco puede hacer que el contraste emocional sea todavía mayor.
¿Qué podemos hacer para recuperarnos después de San Fermín?
1. Retoma tus actividades de manera progresiva
Es habitual querer recuperar el ritmo habitual inmediatamente después de las fiestas. Sin embargo, después de varios días con horarios diferentes, más estimulación y menos descanso, es normal que necesitemos un tiempo de adaptación.
Siempre que sea posible, intenta reincorporarte a tus actividades de forma progresiva. Recupera poco a poco tus horarios de sueño, vuelve a hacer ejercicio si forma parte de tu rutina, organiza tus tareas por prioridades y evita exigirte rendir al 100 % desde el primer día.
2. Acepta cómo te estás sintiendo
Muchas veces, el malestar aumenta porque luchamos contra nuestras propias emociones. Pensamientos como "no debería sentirme así", "tengo que animarme" o "ya tendría que haberlo superado" suelen generar todavía más frustración.
Si después de San Fermín te notas más triste, irritable, desmotivado o con menos energía, intenta recordar que estas emociones pueden formar parte del proceso de adaptación a la vuelta a la rutina.

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