¿QUÉ ES LA PROCRASTINACIÓN?
- Uxue Berruete
- 5 mar
- 1 Min. de lectura
Cuando hablamos de procrastinación, en realidad estamos hablando de dejar para más tarde una tarea o actividad que habíamos previsto hacer ahora. Esto implica un proceso de evitación. Ante la presencia de una tarea que genera ansiedad, inseguridad, aburrimiento, miedo al error o sensación de incapacidad, la decisión de posponerla reduce momentáneamente esa incomodidad. Este aplazamiento suele generar un alivio a corto plazo. Ese alivio es precisamente lo que refuerza la conducta de procrastinar, haciendo que sea más probable que vuelva a ocurrir en el futuro.
Sería algo así:
Tarea importante
Activación emocional (miedo, inseguridad, ansiedad)
Evitación (procrastinación)
Alivio momentáneo
Culpa / autoexigencia
Más activación
Más evitación
Las funciones que puede cumplir el comportamiento de procrastinar ciertas actividades pueden ser las siguientes:
Proteger la imagen propia en las personas autoexigentes
En personas con altos niveles de autoexigencia, la procrastinación puede funcionar como una estrategia para proteger la propia imagen. Al posponer la tarea se reduce el riesgo de confrontar un resultado que no esté a la altura de los estándares.
Evitar la exposición a lo que no se nos da bien
La procrastinación también puede servir para evitar situaciones que ponen en evidencia habilidades percibidas como débiles. Retrasar la tarea permite reducir a corto plazo el contacto con emociones de incompetencia o vergüenza.
Evitar tareas de alto coste y priorizar bajo coste
Procrastinar implica priorizar actividades con menor coste inmediato (menos esfuerzo cognitivo, emocional o físico). Las tareas percibidas como muy demandantes tienden a aplazarse en favor de otras más fáciles o gratificantes a corto plazo.

Comentarios